miércoles, 19 de octubre de 2011

La actividad de la construcción ya representa el 5,7% del PBI


17/10/2011 | Clarín | Ciudad de Buenos Aires La actividad de la construcción ya representa el 5,7% del PBI Con el impulso de las obras privadas, este año el sector crecerá cerca del 9%, el nivel más alto entre los países de la región.

En la Argentina de la última década, la construcción se convirtió en la mejor opción para resguardar el valor del dinero. Y a la vez, el fuerte crecimiento le permitió ganar peso dentro del PBI local. En 2003, la participación del sector en el producto bruto era del 4,4%. Llegó a un máximo de 6,3% en 2006 y en 2010 se ubicó en 5,7%, un valor igual al promedio que se registró en los últimos ocho años. Así surge de un relevamiento realizado por el Departamento de Estudios del Grupo Edisur, sobre la base de los datos de la CEPAL y a la información provista por los institutos de estadísticas y los bancos centrales de distintos países latinoamericanos.

Argentina es, después de Chile, la nación de la región con mayor participación de la construcción en la economía. En el país trasandino esta actividad representa el 7% del producto. Les siguen Uruguay y Perú con 5,6% del PBI explicado por la construcción.

Según las proyecciones de Edisur, el sector crecerá 9% en la Argentina este año y será, dentro de este rubro, el de mayor expansión de América Latina. A esta buena performance le sigue Chile, con un incremento del 6,3% (ver infografía). Allí, la construcción tiene un desarrollo excepcional este año a causa de las obras que se pusieron en marcha tras el terremoto de 2010. En cuanto a Brasil, estiman que el crecimiento moderado que tendrá "responde a las políticas oficiales que buscan armonizar la senda de la economía a una tasa de crecimiento sustentable a largo plazo".

Los datos oficiales del INDEC muestran que, en lo que va del año, la actividad de la construcción aumentó 10,4% y lleva dos años de alzas interanuales ininterrumpidas. Lo curioso es que, a pesar de tratarse de un período electoral, son las operaciones privadas las que impulsan al sector. Las obras públicas crecen al 12,5% anual y las privadas, lideradas por la construcción de edificios de viviendas, se expanden al 9,6%. Este último bloque es el que tracciona la actividad: junto con edificios para otros destinos, entre los dos explican el 75% del aumento general del índice. En lo que va de 2011, la tendencia es desarrollar obras más chicas que las que se destacaron en los años anteriores (ver página 7).

Según la economista Soledad Pérez Duhalde, de la consultora abeceb.com, la construcción ya tiene un piso de expansión del 8,5% este año. "En este último trimestre va a mermar un poco el nivel de actividad porque los últimos meses de 2010 fueron muy buenos, por eso es esperable que la tasa se desacelere", explica. Con esos resultados, el sector crecerá a un ritmo mayor del que se expande la economía en general, que según abeceb.com cerrará el año en torno al 7,3%.

Las razones del crecimiento del sector hay que buscarlas en las turbulencias históricas de la economía argentina que consolidaron a la construcción como el único refugio en el que la inversión resiste los embates de las crisis y la inflación recurrente. "En contextos de cierta incertidumbre, ya sea por la crisis internacional o por la situación local, la construcción siempre se ve beneficiada", dice María Celeste Gómez, economista del grupo Edisur, con sede en Córdoba.

"La historia reciente muestra que la construcción es la inversión más rentable", concuerda Jorge Hernández, gerente de Parex Klaukol. Un estudio del Grupo Construya muestra que, desde 1995 hasta hoy, fue más conveniente apostar a los ladrillos que al dólar, las acciones o los plazos fijos.

Según este cálculo, el rendimiento real en dólares ¬descontando la inflación¬ de la construcción fue del 77% en ese período, mientras que las acciones del Merval rindieron 8% en promedio y el plazo fijo, sólo 0,2%. Pese a la pasión argentina por la divisa norteamericana, el dólar fue la peor opción para protegerse de la inflación: perdió 29% en 15 años.

"Mientras que la inflación sea mayor que la expectativa de devaluación, la gente sentirá que la plata le quema en las manos y saldrá a gastarla o a invertirla", dice Hernández.

Los especialistas mencionan que la construcción suele sobrerreaccionar frente a las altas y a las bajas de las economía. "Crece más que el producto en general, pero también se contrae mucho más", dice Pérez Duhalde. De un modo similar se comporta la industria automotriz, que este año exhibe tasas de crecimiento del 22%. "El hecho de crecer por encima del PBI es lo que le permite a la construcción ganar peso dentro de la economía", dice Pérez Duhalde.

Hasta ahora, la construcción, como refugio para los inversores medianos y grandes, le sigue ganando la pulseada al dólar. "Las perspectivas devaluatorias siguen siendo bajas respecto al alza de precios", explica Pérez Duhalde.

"En favor de la construcción juega muy fuerte el hecho de que no haya otras alternativas de inversión que aparezcan como más rentables. También influye que la tasa de interés internacional sea muy baja y la inflación local sea alta".

La inflación es un arma de doble filo para la construcción. Por un lado, la posiciona como la inversión más atractiva para no perder capital. Por el otro, la suba de costos afecta la rentabilidad. Aun así, la rentabilidad que ofrece el sector se ubica en un nada despreciable 5%, según los cálculos de Edisur. "Los costos han subido mucho, con lo cual el resultado para el constructor es menor que el que obtenía antes, aunque sigue siendo bueno", refuerza Pedro Brandi, presidente del grupo Construya.

"Somos optimistas respecto de 2012. Habrá menos crecimiento que en 2011, pero la actividad se mantendrá fuerte", sostiene Brandi, que tiene cifras más optimistas que las del resto. "Estimamos que este año la expansión será del 12% y el próximo, del 6%, pero hay que tener en cuenta que este resultado se da después de un año espectacular como es este".

De cara a 2012, uno de los indicadores positivos del nivel de actividad son los permisos de edificación que aumentaron 6,8% respecto del mismo mes del año pasado. Desde el Banco Ciudad indican que "el nivel de permisos resulta todavía un 18,5% inferior al de 2008. En lo que respecta a las escrituraciones, los últimos datos del mercado inmobiliario reflejan cierta reactivación del negocio, después del leve enfriamiento cercano a las elecciones primarias".

Entre los potenciales nubarrones del sector se cuenta el efecto de la salida de divisas, que llegaría a US$26.000 millones este año.

"Hay que ver cómo termina la fuga de capitales, que sigue impactando fuerte en la economía. La construcción no es ajena a esto", dice Brandi.

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